3 Errores Clave que te descartan en una Entrevista (Y la mentalidad para solucionarlos)

Young woman sitting confidently in a modern office for a job interview.

¿Alguna vez saliste de una entrevista sintiendo que lo tenías todo para el puesto, pero la oferta nunca llegó? Dominás las habilidades técnicas, tu currículum es impecable y, sin embargo, algo no conectó.

En los roles de liderazgo que he desarrollado en empresas de alto rendimiento como Movistar y Mercado Libre, vi a incontables profesionales brillantes quedarse en el camino. No por falta de talento, sino por cometer errores de enfoque. Errores que demuestran que, aunque son excelentes ejecutores, aún no han desarrollado una mentalidad estratégica sobre su propia carrera.

Hoy no vamos a hablar de llegar a tiempo. Vamos a analizar los 3 errores de mentalidad que te están costando el “sí” y cómo empezar a corregir tu enfoque.

1. El Error del “Qué” sin el “Porqué”: Te centras en tus tareas, no en tu impacto.

El error más común es recitar el CV como una lista de responsabilidades. Creés que al enumerar todo lo que hiciste, el entrevistador conectará los puntos. Pero su tiempo es limitado y su atención, también.

  • El error: “Estuve a cargo del reporte mensual de ventas y lideré las reuniones de seguimiento del equipo”.
  • Por qué falla: Es una descripción pasiva de una tarea. No dice nada sobre tu desempeño, tu iniciativa o el valor que aportaste al negocio. Cualquier persona en ese rol haría lo mismo.
  • La solución estratégica (El cambio de mentalidad): Deja de pensar como un empleado y empieza a pensar como un socio estratégico del negocio. Antes de la entrevista, revisá cada uno de tus logros y hacete la pregunta clave: “¿Y esto para qué sirvió?”.
    • ¿Ese reporte que hacías ayudó a tomar una decisión que aumentó las ventas un 5%?
    • ¿Las reuniones de seguimiento que liderabas mejoraron la productividad del equipo y redujeron los tiempos de entrega?

El valor no está en la tarea, sino en su resultado. Identificar y cuantificar ese impacto es el primer paso. Articularlo de forma clara y convincente en una entrevista es una habilidad que se entrena.

2. El Error del “Candidato Pasivo”: Vas a la entrevista a ser evaluado, no a evaluar.

Muchos profesionales entran a una entrevista con una postura pasiva, listos para responder un interrogatorio. Olvidan que una entrevista es una conversación de negocios entre dos partes.

  • El error: No hacer preguntas, o hacer preguntas genéricas al final como “¿Cuáles son los próximos pasos?”.
  • Por qué falla: Te posiciona como alguien que busca cualquier trabajo, no este trabajo. Demuestra falta de curiosidad y de visión estratégica.
  • La solución estratégica (El cambio de mentalidad): Adoptá un rol activo y consultivo. Tu objetivo es entender los desafíos del negocio y posicionarte como la persona que puede resolverlos. Esto se demuestra a través de las preguntas que haces.
    • En lugar de solo responder, preparate para indagar sobre los retos del equipo, los objetivos del área para el próximo semestre y cómo se mide el éxito en ese rol.

Las preguntas correctas demuestran que no solo querés un sueldo, querés generar un impacto. Saber qué preguntar y cuándo hacerlo transforma una evaluación en una conversación entre pares.

3. El Error de la “Competencia Técnica”: Olvidás que contratan personas, no currículums.

Conseguir una entrevista significa que, en papel, ya eres competente para el rol. El error es creer que la entrevista es solo una validación de esas competencias técnicas.

  • El error: Enfocarte exclusivamente en demostrar tus habilidades duras y tu experiencia, ignorando la cultura y los valores de la empresa.
  • Por qué falla: Las empresas líderes saben que el éxito a largo plazo de un empleado depende de su adaptación al equipo y a la cultura. Pueden capacitar una habilidad técnica, pero no pueden cambiar la personalidad de alguien.
  • La solución estratégica (El cambio de mentalidad): Entender que el “fit cultural” no es un cliché, es un factor de decisión. Investigá los valores de la empresa y prepará ejemplos concretos donde hayas demostrado esos comportamientos en el pasado.
    • Si valoran la “proactividad”, ¿cuándo tomaste la iniciativa en un proyecto sin que te lo pidieran?
    • Si valoran el “trabajo en equipo”, ¿cómo manejaste un conflicto con un colega para sacar un proyecto adelante?

Demostrar que no solo sos el mejor profesional para el puesto, sino la mejor persona para el equipo, es lo que finalmente inclina la balanza a tu favor.

De la Estrategia a la Acción

Corregir estos errores no se trata de aprender un truco o memorizar un guion. Se trata de un cambio profundo en cómo te percibís y cómo comunicás tu valor profesional.

Si te diste cuenta de que podés estar cometiendo alguno de estos errores, el siguiente paso es un entrenamiento práctico y personalizado.¿Querés que te ayude a desarrollar esta mentalidad estratégica y a prepararte para tu próxima entrevista? En mi programa Talentos en Potencia, trabajamos juntos para que pases de ser un candidato que cumple los requisitos a ser EL candidato que no pueden dejar ir.